Curiosidades

Continúa leyendo AQUI el final.

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Al escuchar lo que me dijo mi hermana de una vez le pregunté de qué matrimonio estaba hablando y me respondió que un conocido de ella, que trabaja en otra sede de la empresa donde trabaja mi esposo, había subido muchas fotografías de una boda.

Y que en varias de esas fotografías aparecía mi esposo bailando, brindando y posando con los novios. Incluso me dijo: “Me pareció raro que tú no estuvieras porque se veía que era un matrimonio grande y muy bonito.”

Colgué la llamada sin decirle nada más. Mi esposo seguía profundamente dormido, seguido intenté despertarlo varias veces, pero no reaccionaba. Entonces tomé su celular, lo desbloqueé con su huella y empecé a revisar la galería.

Ahí estaban todas las fotos. Él en la ceremonia, él brindando, él bailando y hasta una selfie con varios compañeros de trabajo sonriendo de oreja a oreja. Del supuesto velorio no había una sola fotografía.

Lo dejé dormir. No quería hablar con alguien que ni siquiera estaba en condiciones de responder con claridad. Se despertó ya entrada la tarde y salió de la habitación preguntando si había quedado caldo de pollo.

Le serví el plato, lo dejé sentarse y apenas empezó a comer le puse el celular con las fotografías de la boda frente a él. Se quedó completamente callado. No intentó negar que había ido al matrimonio.

Lo único que dijo fue que no me había contado la verdad porque sabía que yo me iba a molestar si me decía que solo le habían dado un cupo para ir al matrimonio y por eso inventó lo otro.

Le respondí que el problema nunca había sido que asistiera al matrimonio, el problema había sido inventarse la partida de una persona para poder ir tranquilo.

Le dije que recogiera su ropa y se fuera de la casa. Entre gritos terminó metiendo algunas cosas en unas bolsas y se fue para donde su mamá. Desde ese día no ha vuelto. Hoy es jueves y su mamá me llama todos los días para pedirme que hable con él, pero yo todavía no quiero verlo.

Porque una mentira para salir con los amigos se puede discutir.Pero inventarse la partida de un compañero es una mentira demasiado grande como para hacer de cuenta que no pasó nada, además siento que hay un gran gato encerrado en todo esto.

¿Por qué una mentira como esta puede causar tanto daño?

Los psicólogos especializados en relaciones de pareja explican que la confianza se construye a partir de la coherencia entre lo que una persona dice y lo que realmente hace.

Cuando esa coherencia se rompe mediante una mentira elaborada, el impacto emocional suele ser mayor que el hecho que se intentó ocultar. En muchos casos, la pareja deja de preguntarse únicamente por ese episodio y comienza a cuestionar si otras situaciones del pasado también fueron falsas.

Desde la psicología, este fenómeno se relaciona con la pérdida de seguridad emocional. La confianza permite que una persona se sienta tranquila dentro de la relación, mientras que un engaño importante puede despertar dudas constantes.

Algunas personas experimentan ansiedad, insomnio, irritabilidad o una sensación persistente de incertidumbre mientras intentan comprender lo sucedido.

¿Es posible recuperar la confianza?

Esto no es algo que ocurre de un día para otro, los expertos coinciden en que pedir perdón es solo el primer paso.

La reconstrucción de la confianza requiere asumir la responsabilidad por lo ocurrido, responder con honestidad a las preguntas de la pareja, mantener una conducta coherente a lo largo del tiempo y demostrar con acciones que el compromiso de cambiar es real.

¿Una sola mentira puede terminar una relación?

Depende de cada pareja, pues para algunas personas, el contenido de la mentira pesa más; para otras, lo que resulta más difícil de superar es la pérdida de confianza que genera el engaño.

¿Por qué alguien inventa una historia en lugar de decir la verdad?

Las razones pueden ser variadas, como evitar un conflicto, miedo a la reacción de la pareja o dificultad para afrontar las consecuencias de sus decisiones. Sin embargo, comprender el motivo no significa justificar la conducta.

¿Cuándo es recomendable buscar ayuda profesional?

Si las discusiones se vuelven constantes, la desconfianza persiste o la comunicación se rompe por completo, un profesional de la salud mental puede ayudar a la pareja a evaluar la situación y decidir cómo avanzar.

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