Millones la recuerdan como la pequeña hija de Steve Irwin, el inolvidable “Cazador de Cocodrilos”.
Bindi creció frente a las cámaras, rodeada de animales y acompañando a su padre en una época en la que él se convirtió en uno de los rostros más famosos de la televisión.

Hoy aquella niña tiene 28 años, está casada, es madre y continúa vinculada al enorme proyecto familiar que Steve ayudó a construir.
Creció prácticamente dentro de Australia Zoo
Bindi Sue Irwin nació el 24 de julio de 1998 y desde muy pequeña estuvo ligada a Australia Zoo. Incluso su nombre fue elegido por Steve en honor a uno de sus cocodrilos favoritos.
Apareció junto a sus padres en The Crocodile Hunter y después protagonizó su propio programa infantil, Bindi: The Jungle Girl, iniciando una carrera televisiva cuando todavía era una niña.

Tenía solo 8 años cuando partió Steve Irwin
La vida de Bindi cambió el 4 de septiembre de 2006, cuando Steve Irwin partió a los 44 años tras ser herido por una raya mientras grababa en la Gran Barrera de Coral.
Veinte años después, continúa recordando públicamente a su padre. Incluso ha contado que su propia hija, Grace, ve los antiguos documentales de Steve y lo conoce cariñosamente como su “abuelo cocodrilo”.

¿Heredó Bindi una gran fortuna?
Aunque Steve Irwin era mundialmente famoso, su familia ha explicado que buena parte del dinero generado por sus programas y negocios era reinvertido en Australia Zoo y en proyectos de conservación.

Terri Irwin contó que, cuando Steve partió, el zoológico todavía tenía importantes compromisos financieros.
Su verdadero legado económico no fue simplemente una gran cantidad de dinero en efectivo, sino un negocio familiar, una marca internacional y un plan para seguir desarrollando Australia Zoo.
De hecho, Steve y Terri habían preparado un plan empresarial a diez años apenas unos meses antes de su partida.
Australia Zoo se convirtió en un gran negocio familiar
El parque comenzó en 1970 como un pequeño establecimiento de reptiles creado por los padres de Steve.

Con el tiempo se transformó en Australia Zoo, un complejo de más de 700 acres, cientos de empleados y alrededor de 1,200 animales.
La familia también amplió sus negocios con proyectos como The Crocodile Hunter Lodge, alojamiento turístico vinculado al zoológico.
Actualmente Bindi trabaja junto a su madre Terri, su hermano Robert y su esposo Chandler Powell en actividades relacionadas con el zoológico y la conservación.
¿De qué vive Bindi actualmente?
Bindi ha desarrollado también una carrera propia. Además de sus programas relacionados con animales, en 2015 ganó la temporada 21 de Dancing with the Stars en Estados Unidos.
También ha publicado libros, trabajado en televisión, participado en campañas y desarrollado productos vinculados a su imagen y al trabajo de conservación de la familia.

Respecto a su patrimonio personal, no existe una cifra oficial. Algunos sitios especializados estiman que podría rondar los 5 millones de dólares, aunque se trata únicamente de cálculos externos y no de información financiera confirmada.
Tampoco debe confundirse ese patrimonio personal con el valor de Australia Zoo, que es una operación empresarial independiente con importantes gastos de mantenimiento, personal y cuidado de animales.
Se casó y formó su propia familia
Bindi conoció al estadounidense Chandler Powell durante una visita de él a Australia Zoo. La pareja se casó el 25 de marzo de 2020 y exactamente un año después nació su hija Grace Warrior Irwin Powell.

Chandler también participa actualmente en las actividades de conservación y en la vida de Australia Zoo.
Así es Bindi Irwin hoy
A sus 28 años, Bindi luce muy diferente de la pequeña niña que millones recuerdan junto a Steve, aunque terminó siguiendo un camino muy parecido al de su padre.
Continúa trabajando con animales, participa en proyectos de conservación y está criando a su hija dentro del mismo entorno relacionado con Australia Zoo.

Quizás la parte más nostálgica sea que Grace nunca pudo conocer personalmente a Steve Irwin, pero Bindi se ha encargado de mantener viva su memoria a través de sus documentales y de las historias familiares.
Para quienes crecieron viendo El Cazador de Cocodrilos, el paso del tiempo resulta evidente: aquella pequeña Bindi ahora es una mujer adulta, tiene su propia familia y continúa ayudando a mantener vivo el legado que Steve Irwin dejó hace dos décadas.