Este artículo tiene un enfoque informativo y cultural, el objetivo es explicar el origen y significado de un término que ha ganado popularidad más que todo en las redes sociales, desde una perspectiva social.
En los últimos años han surgido muchas expresiones nuevas para etiquetar la manera en que las personas entienden y viven su vida afectiva.
Dentro de toda esta moda, apareció un término que comenzó a despertar bastante curiosidad en las redes sociales, se trata del término berrisexual. Aunque pueda sonar peculiar al principio, para algunas personas se ha convertido en una categoría con la que sienten que encajan mejor.
Cada vez que aparece un nuevo término, todos se preguntan si es realmente necesario, para quienes se sienten reflejados en estas etiquetas, contar con un término adecuado puede brindar un sentido de pertenencia a algo, por eso es útil comprender qué significa y por qué algunos lo adoptan.
Según distintas definiciones que circulan por internet, el término berrisexual se utiliza para describir a personas que expresan afinidad hacia identidades de género femeninas o andróginas, mientras que la atracción hacia identidades masculinas puede presentarse con menor frecuencia.
Su popularidad comenzó a crecer en plataformas como Reddit, donde muchas personas expresaron sentirse identificadas por primera vez con una palabra que describía de manera más exacta a como se sienten. Comentarios como “por fin existe un término que me representa” se volvieron comunes, reflejando la importancia de encontrar una categoría que se perciba auténtica.
En espacios dedicados a temas de diversidad y convivencia, se menciona que la berrisexualidad incluye apertura hacia todos los géneros, aunque con una afinidad más marcada hacia identidades femeninas. La clave está en la proporción del gusto, no en la exclusión de un género en específico.
En otras plataformas colaborativas, también explicaron que la berrisexualidad a veces llamada “lauriana” comparte elementos con otras orientaciones amplias, pero se distingue por la diferencia en la frecuencia o intensidad de afinidad hacia ciertos géneros.
Más allá del debate sobre cuántos términos deberían existir, lo cierto es que estas categorías responden a un fenómeno cultural, cada vez más personas buscan palabras que describan con precisión cómo se sienten y cómo entienden sus relaciones, la realidad es que ya se han realizado demasiados términos, en la década de los 80 solo existían tres términos que dividian en grupos estas preferencias.
Para quienes adoptan el concepto de berrisexualidad, esta etiqueta ofrece una forma de nombrar algo que antes no tenía definición clara. En definitiva, más que un capricho lingüístico, el surgimiento de términos como este refleja una necesidad humana: poner en palabras la propia identidad.