Salud

¿Qué significa el sangrado después de la intimidad? Las causas que toda mujer debería saber.

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El sangrado después de mantener relaciones puede generar preocupación, especialmente cuando aparece fuera de los días habituales de la menstruación.

Médicamente se conoce como sangrado poscoital y puede presentarse como unas pequeñas manchas rosadas o rojizas, aunque en algunas mujeres puede ser más evidente.

En la mayoría de los casos, este síntoma está relacionado con causas benignas. Sin embargo, cuando ocurre repetidamente, los especialistas recomiendan investigarlo porque el origen puede encontrarse en el cuello uterino, cambios hormonales, inflamación, pólipos u otras alteraciones ginecológicas.

¿Puede aparecer sangrado si la menstruación acaba de terminar?

Cuando las relaciones ocurren durante los últimos días de la menstruación o inmediatamente después, puede expulsarse sangre residual que permanecía en el tracto.

El movimiento y las contracciones uterinas pueden favorecer la salida de pequeñas cantidades de sangre que todavía estaban presentes. En estos casos suele tratarse de un manchado limitado y cercano temporalmente al período menstrual.

El punto importante es observar el patrón, si el sangrado aparece repetidamente cuando la menstruación ya terminó, ocurre en distintos momentos del ciclo o cada vez es más abundante, resulta menos apropiado atribuirlo simplemente al período.

El cuello uterino es una de las zonas que deben revisarse

Una causa frecuente es el ectropión cervical. En esta condición, células normalmente situadas dentro del canal cervical quedan expuestas en la superficie exterior del cuello uterino.

Estas células son más delicadas y pueden sangrar fácilmente por contacto. El ectropión puede observarse especialmente en mujeres jóvenes, durante el embarazo o en quienes utilizan determinados anticonceptivos hormonales. Por sí mismo no significa que exista una enfermedad grave.

También pueden existir pólipos cervicales, pequeños crecimientos generalmente benignos que poseen tejido relativamente frágil y pueden sangrar al contacto.

Sequedad e irritación también pueden provocar pequeñas manchas

No todo el sangrado procede del útero o del cuello uterino. La sequedad puede aumentar la fricción y producir pequeñas lesiones superficiales.

Esto puede ocurrir ocasionalmente en prácticamente cualquier mujer, pero resulta más frecuente cuando existen cambios hormonales, especialmente después de la menopausia.

Cuando el problema está relacionado con irritación, generalmente se observa una cantidad pequeña de sangre y puede existir cierta molestia o sensación de ardor.

Inflamación o infección del cuello uterino

Otra posibilidad es la cervicitis, es decir, inflamación del cuello uterino. Algunas infecciones pueden producir esta alteración y hacer que el tejido sangre con mayor facilidad.

Entre las causas que deben descartarse se encuentran determinadas infecciones de transmisión sexual, incluida la clamidia. Dependiendo de los antecedentes y síntomas, el médico puede solicitar muestras vaginales o cervicales para realizar pruebas específicas.

La presencia de secreción diferente a la habitual, mal olor, molestias pélvicas o dolor puede hacer especialmente importante la valoración médica.

¿Puede relacionarse con cambios precancerosos o cáncer de cuello uterino?

Esta es probablemente la preocupación que más inquietud genera, el sangrado después de las relaciones puede ser uno de los síntomas del cáncer de cuello uterino, pero la mayoría de las mujeres que presentan este tipo de sangrado no tienen cáncer.

ACOG señala que el sangrado anormal o después de las relaciones puede aparecer entre los síntomas del cáncer cervical, aunque estos signos con mucha frecuencia se deben a otros problemas de salud.

Mantener actualizado el cribado cervical mediante citología/Papanicolaou y/o prueba de VPH, según la edad y las recomendaciones médicas aplicables, continúa siendo una de las herramientas fundamentales para detectar alteraciones cervicales antes de que progresen.

¿Cuándo merece especial atención?

Un episodio aislado y muy leve puede tener una explicación sencilla, sobre todo si coincide con el final de la menstruación.

Sin embargo, es recomendable solicitar valoración médica cuando el sangrado se repite, aparece sistemáticamente después de las relaciones, ocurre entre menstruaciones, aumenta de cantidad o se acompaña de dolor pélvico, secreción anormal u otros síntomas.

¿Qué pruebas puede solicitar el ginecólogo?

Cuando el sangrado se repite, determinar su origen puede requerir algo más que observar los síntomas. El ginecólogo puede realizar una exploración para evaluar el aparato reproductor femenino y decidir si son necesarias pruebas adicionales.

En algunos casos también puede indicarse una ecografía ginecológica, colposcopia u otros estudios si durante la exploración se detecta alguna alteración que necesite investigarse con mayor detalle.

No todas las mujeres necesitarán todas estas pruebas. La elección depende de las características del sangrado y de los hallazgos encontrados durante la consulta.

El sangrado inusual después de la menopausia también debe evaluarse. Si existe posibilidad de embarazo y se presenta sangrado acompañado de dolor abdominal o pélvico importante, también debe buscarse atención médica con rapidez.

Detectar la causa no solo permite tratar el problema cuando corresponde; también ofrece la oportunidad de comprobar que el cuello uterino se encuentra saludable y que las pruebas preventivas están actualizadas.

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