El crecimiento de vellos en las orejas es algo común, especialmente a medida que la edad va avanzando. Aunque para muchos es un problema estético, desde el punto de vista médico hay varias razones por las que ocurre.
1. Una característica normal del cuerpo: tipos de vello en la oreja
Existen dos tipos de vello que pueden aparecer en las orejas:
Vello vellus: es el pelito fino y claro que está presente desde la infancia y cubre gran parte del cuerpo.
Pelo terminal: más grueso, oscuro y visible, es el que suele sobresalir en la parte externa del oído o del canal auditivo.
Ambos tipos de vellos son normales, el vello terminal suele hacerse más notorio a medida que avanzamos en edad, especialmente en hombres.
2. Hormonas: el papel clave de la testosterona
Una de las principales razones médicas por las que el vello de las orejas se vuelve más visible con el tiempo tiene que ver con los cambios hormonales, particularmente con los altos niveles de testosterona y otros andrógenos.
Los hombres tienen niveles más altos de testosterona, la hormona que impulsa el desarrollo del vello terminal en muchas zonas del cuerpo. Con el paso de los años, los folículos del vello pueden volverse más sensibles a estas hormonas, lo que promueve el crecimiento de vello visible alrededor de la oreja y en el canal auditivo.
Este proceso es parte del envejecimiento natural y, en la mayoría de los casos, no es señal de una enfermedad.
3. Genética y transmisión hereditaria
La presencia de vello en las orejas también tiene un componente genético. Algunos estudios sugieren que ciertos rasgos relacionados con el crecimiento de vello son heredados y pueden transmitirse de padres a hijos, especialmente entre hombres.
4. Función biológica del vello en las orejas
Aunque a muchos les parezca solo un rasgo estético, el vello en las orejas tiene una función protectora, actúa como un pequeño filtro contra el polvo, partículas y pequeños insectos.
Colabora con la cera del oído para impedir que la suciedad llegue al canal auditivo profundo, no obstante, en exceso puede atrapar más cerumen o humedad y favorecer irritaciones si no se mantiene una higiene adecuada.
¿Puede ser señal de un problema de salud?
En la mayoría de las personas, el vello de las orejas no representa un problema médico, sin embargo, algunos estudios han observado asociaciones entre el crecimiento excesivo de vello en los oídos y ciertos factores de riesgo cardiovascular.
Estos hallazgos son preliminares y no implican que el vello cause enfermedad, sino que podría coincidir con otros factores de riesgo que también aumentan con la edad (como hipertensión, diabetes o aterosclerosis).
Por ello, no se utiliza como prueba diagnóstica. Pero si notas crecimiento muy rápido o asimétrico, picazón persistente, dolor o secreción, pérdida de audición.
Conviene consultar a un médico otorrinolaringólogo para evaluación clínica completa, ya que puede haber otras causas subyacentes. A nivel médico, el vello en las orejas solo se trata si causa molestias, irritación o problemas estéticos:
– Cortes regulares con herramientas seguras (como recortadores diseñados para nariz y oído).
– Evitar métodos agresivos (cera caliente o pinzas profundas) que pueden irritar la piel o dañar el oído.
– Si la acumulación de vello provoca infecciones de oído externo, puede ser necesaria evaluación médica.
El crecimiento de vellos en las orejas es un proceso fisiológico habitual, especialmente en hombres y con el envejecimiento. Está influenciado por hormonas, genética y la biología de los folículos pilosos.