Salud

¿Piernas, abdomen o caderas hinchadas? Las causas de la retención de líquidos que muchas personas pasan por alto.

Share
Share

Al terminar el día, muchas personas notan que los zapatos aprietan más, los tobillos lucen más grandes o el abdomen luce inflamado.

Aunque suele atribuirse simplemente al calor o al cansancio, en algunos casos podría tratarse de un problema conocido como retención de líquidos.

Este fenómeno puede aparecer de forma ocasional, pero también convertirse en una señal de que algo en el organismo no está funcionando correctamente.

¿Qué es la retención de líquidos?

La retención de líquidos, también llamada edema cuando afecta determinados tejidos, ocurre cuando el cuerpo acumula más líquido del que logra eliminar.

Este exceso suele concentrarse en:

– Tobillos
– Pies
– Piernas
– Abdomen
– Manos
– Rostro

Uno de los signos más conocidos es que al presionar la piel con un dedo queda una pequeña marca durante algunos segundos.

¿Por qué ocurre?

Existen muchas razones por las que el cuerpo puede comenzar a retener líquidos. Entre las más frecuentes se encuentran:

– Permanecer muchas horas sentado o de pie.
– Consumir demasiada sal.
– Cambios hormonales.
– Sobrepeso.
– Falta de actividad física.
– Embarazo.
– Algunos medicamentos.
– Problemas de circulación.

En otras ocasiones, la retención de líquidos puede estar relacionada con enfermedades del corazón, los riñones, el hígado o la tiroides, por lo que nunca debe ignorarse si aparece de manera persistente.

Síntomas.

Además de la hinchazón visible, muchas personas describen otros síntomas como sensación de pesadez en las piernas, piel tensa o brillante, aumento de peso en pocos días.

Cuando estos síntomas aparecen de forma repentina o empeoran rápidamente, es recomendable buscar atención médica.

Hábitos que pueden ayudar

Si la retención de líquidos no está relacionada con una enfermedad importante, algunos simples cambios en el estilo de vida pueden contribuir a disminuir la hinchazón.

Entre ellos destacan reducir el consumo de alimentos muy salados, beber suficiente agua durante el día, caminar con frecuencia, evitar permanecer muchas horas en la misma posición.

También elevar las piernas algunos minutos cuando sea posible, mantener un peso saludable, consumir frutas y verduras ricas en potasio, salvo que un médico indique lo contrario.

Es importante recordar que los llamados "remedios naturales" o bebidas diuréticas no sustituyen una evaluación médica y no siempre son adecuados para todas las personas.

Share