Ver un pequeño insecto plateado corriendo por el baño, la cocina o detrás de un mueble puede parecer algo sin importancia. Sin embargo, cuando se trata de los llamados pececillos de plata, también conocidos como lepismas, conviene prestar atención.
Aunque no suelen representar un peligro directo para las personas, su presencia puede indicar humedad, acumulación de papel, grietas o zonas poco ventiladas dentro del hogar.
Estos insectos son fáciles de reconocer por su cuerpo alargado, color gris plateado y movimiento rápido, similar al de un pez. Por eso reciben el nombre popular de “pececillos de plata”.
Estos suelen esconderse durante el día y salir por la noche, especialmente en lugares oscuros, húmedos y tranquilos, como baños, sótanos, cocinas, closets, libreros, cajas de cartón y rincones detrás de los muebles.

¿Por qué aparecen pececillos de plata en el hogar?
La aparición de estos insectos casi siempre está relacionada con condiciones que les resultan cómodas. Uno de los factores principales es la humedad.
Si hay filtraciones, tuberías con fugas, mala ventilación en el baño o vapor acumulado en la cocina, el ambiente puede volverse ideal para que se oculten y se reproduzcan.
También pueden sentirse atraídos por materiales ricos en almidón o celulosa, como papel, cartón, pegamento, libros, revistas, fotografías antiguas, cajas almacenadas y algunos textiles. Por eso es común encontrarlos en armarios, bibliotecas, depósitos o zonas donde se guardan objetos durante mucho tiempo.

Health Canada señala que estos insectos pueden alimentarse de migas, insectos, almidón, pegamento, pasta de papel tapiz y productos de papel.
Esto no significa necesariamente que una casa esté sucia. A veces basta con una zona húmeda, una caja vieja o una grieta detrás del zócalo para que encuentren refugio. El problema aparece cuando no se detectan a tiempo y comienzan a multiplicarse en áreas escondidas.
¿Son peligrosos para las personas?
Una de las dudas más comunes es si los pececillos de plata pican o transmiten enfermedades, en general, no se consideran una amenaza directa para la salud humana: no suelen morder ni transmitir enfermedades.

El mayor riesgo está relacionado con los daños que pueden causar en objetos del hogar, especialmente si la infestación crece y permanece por mucho tiempo.
Si ves uno de vez en cuando, puede ser una señal de que hay humedad o rincones donde hace falta limpieza profunda. Si aparecen con frecuencia, es recomendable revisar baños, closets, cajas, libros, grietas y zonas cercanas a tuberías.
Qué daños pueden causar en casa
Aunque son pequeños, los pececillos de plata pueden afectar diferentes pertenencias, se alimentan de sustancias presentes en papel, pegamento, cartón y algunos tejidos, por lo que pueden dejar marcas, agujeros pequeños, bordes irregulares o manchas en libros, documentos, fotografías, papel tapiz, ropa guardada, cortinas o cajas de almacenamiento.
El daño puede ser mayor cuando los objetos permanecen almacenados por meses o años en espacios húmedos, como sótanos, depósitos, armarios cerrados o habitaciones con poca ventilación.
Mississippi State University Extension explica que pueden dañar encuadernaciones de libros, papeles almacenados, fotografías, telas de algodón y productos similares, sobre todo cuando están guardados en zonas húmedas durante mucho tiempo.
Por eso, más que verlos como un simple insecto molesto, conviene interpretarlos como una advertencia: puede haber exceso de humedad, acumulación de objetos o puntos de entrada que necesitan atención.
Señales de que podrías tener una infestación
Además de verlos correr rápidamente al encender la luz, hay otras señales que pueden indicar su presencia. Algunas de las más comunes son pequeños agujeros en papel o cartón, bordes mordidos en libros, manchas amarillentas, restos parecidos a polvo oscuro, escamas diminutas o pieles mudadas cerca de rincones, estantes o cajas.
También pueden aparecer cerca de lavamanos, bañeras, debajo de fregaderos, detrás de zócalos, dentro de armarios y en áreas donde hay libros viejos o papeles acumulados. Si notas varias señales al mismo tiempo, es mejor actuar cuanto antes para evitar que el problema avance.
Cómo prevenirlos de manera efectiva
La prevención empieza por reducir las condiciones que los atraen. Lo más importante es controlar la humedad.
-Ventilar baños y cocinas.
– Reparar filtraciones.
– Revisar tuberías.
– Usar extractores o deshumidificadores.
– Evitar que se acumule vapor puede ayudar mucho.

También es recomendable aspirar con frecuencia detrás de muebles, en esquinas, closets y zócalos. Las cajas de cartón, periódicos, revistas y papeles viejos deben mantenerse en orden o sustituirse por recipientes plásticos con tapa.
Otra medida útil es sellar grietas y pequeñas aberturas en paredes, pisos, marcos de puertas, ventanas y zócalos. Estos insectos pueden esconderse en espacios muy reducidos, por lo que cerrar posibles refugios ayuda a limitar su presencia.
¿Qué hacer si ya los viste en casa?
Si solo has visto uno o dos, empieza con una limpieza profunda y revisa las zonas húmedas. Aspira rincones, mueve cajas, ventila mejor y elimina fuentes de humedad. También puedes colocar trampas adhesivas en las áreas donde los has visto para confirmar si hay más actividad.
Si la presencia es frecuente o notas daños en libros, ropa o papeles importantes, lo más prudente es considerar una inspección más detallada. En casos de infestación severa, puede ser necesario contactar a un servicio profesional de control de plagas para identificar el origen del problema y aplicar el tratamiento adecuado.
Si se usan productos insecticidas, deben aplicarse con mucha precaución, siguiendo siempre las instrucciones de la etiqueta, especialmente en hogares con niños, mascotas o personas sensibles. La EPA recomienda buscar alternativas de control, elegir productos adecuados y usarlos, almacenarlos y desecharlos de manera segura.
Los pececillos de plata no suelen ser peligrosos para las personas, pero sí pueden ser una señal de que algo en el hogar necesita atención. Su presencia puede estar relacionada con humedad, poca ventilación, acumulación de papel, grietas o zonas olvidadas durante la limpieza.
Actuar a tiempo puede evitar daños en libros, documentos, ropa y otros objetos de valor. Mantener la casa seca, ventilada, ordenada y con alimentos bien almacenados es una de las mejores formas de prevenirlos. Si aparecen con frecuencia, no conviene ignorarlos: revisar el hogar y tomar medidas rápidas puede marcar la diferencia entre una visita ocasional y una infestación difícil de controlar.