El rostro de Nahir Galarza se convirtió en uno de los más reconocibles de la crónica policial argentina cuando tenía apenas 19 años.
Casi nueve años después del crimen de Fernando Pastorizzo y tras varios años privada de libertad, una nueva aparición pública volvió a colocarla en el centro de la atención.

Hoy tiene 27 años y su aspecto es muy diferente al que millones de personas recuerdan de las imágenes difundidas durante el juicio.
El caso que conmocionó a Argentina
Fernando Pastorizzo, de 20 años, partió durante la madrugada del 29 de diciembre de 2017 en Gualeguaychú, Entre Ríos.
Meses después, el 3 de julio de 2018, Nahir Galarza fue condenada a prisión perpetua por homicidio agravado por el vínculo. La joven tenía solo 19 años.

Desde entonces permanece alojada en la Unidad Penal N.º 6 Concepción Arenal, una cárcel de mujeres ubicada en Paraná.
Su condena atravesó distintas instancias judiciales y en julio de 2024 la Corte Suprema de Justicia de Argentina declaró inadmisible un recurso presentado por su defensa, dejando firme la sentencia.
Así luce Nahir Galarza actualmente
Durante años, gran parte del público conservó la imagen de aquella joven de cabello rubio que aparecía entrando y saliendo de los tribunales.

Sin embargo, las imágenes difundidas en 2026 mostraron una apariencia bastante diferente.
Galarza apareció con el cabello largo, lacio y de color castaño oscuro, además de un estilo mucho más sobrio que el que mostraba durante los primeros años del proceso judicial.
El paso del tiempo también se refleja en sus facciones. Ya no tiene la imagen adolescente con la que se hizo conocida a nivel nacional.

Su transformación generó numerosos comentarios en redes sociales después de que se difundieran fragmentos de una extensa entrevista realizada desde la prisión.
¿Cómo es su vida dentro de la cárcel?
Los casi ocho años que ha pasado privada de libertad también han supuesto cambios importantes en su rutina. Durante su estancia en prisión, Galarza comenzó a estudiar y participó en diferentes actividades educativas.
En una entrevista concedida en 2026 aseguró que estaba próxima a finalizar estudios relacionados con psicología social y contó que también había participado en actividades como yoga y diferentes talleres dentro del establecimiento penitenciario.

La educación en las cárceles forma parte de los programas destinados a la reinserción social de las personas privadas de libertad y puede incluir estudios escolares, universitarios y formación profesional.
En su caso, estudiar se convirtió en una de las principales actividades de su vida dentro del penal.
Habló nuevamente del crimen
Durante su reaparición pública en 2026, Galarza también volvió a referirse directamente a la partida de Fernando Pastorizzo.

Reconoció su responsabilidad en el homicidio y habló sobre cómo interpreta actualmente lo sucedido después de haber pasado buena parte de su vida adulta en prisión.
Sus declaraciones volvieron a generar debate, especialmente porque durante años el caso estuvo rodeado de diferentes versiones y estrategias judiciales.
Su defensa intenta revisar la condena
El caso tampoco está completamente cerrado desde el punto de vista de las presentaciones legales. En julio de 2026, su abogado Eduardo Gerard presentó una nueva estrategia ante el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos.

El planteamiento no busca negar que Galarza haya cometido el homicidio. La defensa intenta cuestionar específicamente la aplicación del agravante por el vínculo, figura jurídica que fue determinante para que recibiera la pena de prisión perpetua.
Según su abogado, la estrategia busca que se revise la calificación legal utilizada en la sentencia.
Si un tribunal aceptara modificarla, podría tener consecuencias sobre la duración de la pena, aunque hasta ahora la condena continúa vigente.

¿Qué significa una condena a prisión perpetua en Argentina?
Aunque popularmente suele interpretarse como permanecer encarcelado durante toda la vida, la legislación argentina establece condiciones específicas sobre la ejecución de estas penas y las posibilidades de solicitar determinados beneficios después de largos períodos de cumplimiento.

Estas posibilidades dependen del delito, la legislación aplicable, el comportamiento penitenciario y las decisiones judiciales correspondientes.
Por eso, cualquier eventual modificación de la situación de Galarza dependerá de resoluciones de los tribunales y no únicamente del tiempo que haya permanecido en prisión.

Una imagen muy distinta a la de 2018
Cuando fue condenada, Nahir Galarza acababa de entrar en la adultez.
Hoy, con 27 años, prácticamente toda esa etapa de su vida ha transcurrido dentro de una institución penitenciaria.
El cabello oscuro, una apariencia más madura y un estilo diferente hicieron que su última aparición llamara especialmente la atención.

Pero detrás de esas fotografías existe también una historia marcada por casi ocho años de prisión, estudios dentro del penal y nuevas presentaciones judiciales.