Salud

La “rayita” en la oreja que los médicos relacionan con el corazón: ¿qué es el signo de Frank?

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Una pequeña línea diagonal en el lóbulo de la oreja puede parecer simplemente una arruga más.

Sin embargo, desde hace décadas esta característica física despierta interés en medicina por su posible relación con la enfermedad de las arterias coronarias.

Se conoce como signo de Frank o surco diagonal del lóbulo de la oreja.

Aunque numerosos estudios han encontrado una asociación con enfermedad cardiovascular, es importante aclarar algo desde el principio: tener esta línea no significa que una persona tenga una arteria obstruida ni que vaya a sufrir un infarto. No es una prueba diagnóstica por sí sola.

¿Cómo es exactamente el signo de Frank?

El signo consiste en un pliegue o surco diagonal que atraviesa el lóbulo de la oreja, generalmente desde una zona cercana al trago hacia el borde inferior o posterior del lóbulo, formando aproximadamente un ángulo de 45 grados. Puede aparecer en una sola oreja o en ambas.

Recibe su nombre del médico Sanders T. Frank, quien en 1973 describió este hallazgo en pacientes relativamente jóvenes que presentaban enfermedad de las arterias coronarias.

A partir de esa observación comenzaron numerosos estudios para determinar si aquella aparentemente inocente arruga podía proporcionar información sobre la salud cardiovascular.

¿Qué tiene que ver una arruga en la oreja con el corazón?

Esta es precisamente la parte que continúa generando interés científico.

Las arterias coronarias son los vasos sanguíneos encargados de suministrar sangre y oxígeno al músculo cardíaco. Cuando se desarrolla aterosclerosis, depósitos de grasa, colesterol y otras sustancias pueden acumularse en sus paredes y reducir progresivamente el flujo sanguíneo.

Diversas investigaciones han observado que el signo de Frank aparece con mayor frecuencia entre personas con enfermedad coronaria.

Una revisión sistemática y metaanálisis que reunió 12 estudios, con 2,415 casos y 2,545 controles, encontró una asociación significativa entre el pliegue diagonal del lóbulo y la enfermedad de las arterias coronarias.

Además, un estudio prospectivo publicado en 2023 evaluó a 1,377 pacientes sometidos a angiografía coronaria. El signo bilateral fue más frecuente entre quienes tenían enfermedad coronaria obstructiva y mantuvo una asociación independiente después de considerar otros factores.

Sin embargo, los propios investigadores señalaron que su capacidad diagnóstica era modesta y que no debe utilizarse como marcador independiente para diagnosticar enfermedad coronaria.

¿Por qué podría aparecer?

Todavía no existe una explicación definitiva de por qué un pliegue del lóbulo podría relacionarse con las arterias del corazón.

Se han propuesto diferentes mecanismos relacionados con el envejecimiento de los tejidos y determinados cambios vasculares.

También se ha estudiado la posibilidad de que algunos procesos biológicos asociados con el envejecimiento afecten tanto a pequeños vasos sanguíneos como a otros tejidos del organismo. Pero estas hipótesis no demuestran que una cosa provoque la otra.

En otras palabras, el signo de Frank no causa enfermedad cardíaca. Se investiga principalmente como un posible marcador externo asociado a determinados cambios cardiovasculares.

El pliegue del lóbulo también puede aparecer con el envejecimiento y existen personas perfectamente sanas que lo presentan. De la misma manera, muchas personas con enfermedad cardiovascular no tienen este signo.

Una revisión sistemática que analizó 13 estudios con 3,951 pacientes encontró enormes variaciones en su sensibilidad y especificidad.

Los investigadores concluyeron que su precisión es insuficiente para diagnosticar enfermedad coronaria y que su presencia o ausencia, por sí sola, no debería modificar el manejo médico de un paciente, por eso, descubrir esta línea no debería provocar alarma ni llevar a pensar automáticamente que existe una arteria bloqueada.

Más que observar únicamente las orejas, la evaluación cardiovascular debe considerar el panorama completo. Factores como presión arterial elevada, colesterol LDL alto, diabetes, tabaquismo, antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular prematura, obesidad, sedentarismo y edad tienen mucha mayor relevancia clínica para estimar el riesgo de una persona.

Si alguien presenta el signo de Frank junto con varios factores de riesgo, puede ser razonable mencionárselo al médico durante una consulta rutinaria.

El profesional podrá valorar la presión arterial, solicitar análisis de colesterol y glucosa y determinar, según la edad, los antecedentes y los síntomas, si hacen falta estudios adicionales.

Una señal curiosa, pero no un diagnóstico

El signo de Frank es un buen ejemplo de cómo determinadas características visibles del cuerpo pueden ofrecer pistas que interesan a los médicos.

La evidencia científica muestra una asociación entre el pliegue diagonal del lóbulo y la enfermedad coronaria, pero asociación no significa diagnóstico ni causalidad. Algunos estudios encuentran una relación considerable mientras que otros muestran una utilidad diagnóstica limitada.

Por eso, esa pequeña “rayita” en la oreja puede ser una razón para prestar atención a la salud cardiovascular, especialmente cuando existen otros factores de riesgo, pero no es motivo para asumir que el corazón está enfermo.

La mejor estrategia sigue siendo mucho menos misteriosa que mirar el lóbulo de la oreja: controlar periódicamente presión arterial, colesterol, glucosa, peso, actividad física y tabaquismo, y consultar ante síntomas sospechosos.

Este contenido tiene fines educativos y no sustituye una evaluación médica individual.

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