En la décado de los años 50, Hollywood brillaba con su glamur y sus estrellas parecían destinadas a vivir en la fama eterna. Entre los famosos de la época ellas destacaba una actriz por su elegancia, su encanto natural y su talento, se trata de Lee Grant.
Nacida como Lyova Haskell Rosenthal en Nueva York en el año 1925, Lee Grant comenzó en las artes desde pequeña, estudiando danza y actuación. Su talento la llevó a Broadway y, poco tiempo después, al cine.

Su debut cinematográfico fue en Detective Story (1951), junto a Kirk Douglas, este fue aclamado por la crítica, incluso estuvo nominada al Oscar y el premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes. Era, sin duda, una de las jóvenes actrices más prometedoras de su generación.
Sin embargo, la historia de Grant tomó un rumbo inesperado, en plena época de la llamada caza de brujas anticomunista, fue llamada a testificar ante el Comité de Actividades Antiamericanas (HUAC). Su postura firme y su cercanía con personas señaladas en este movimiento, como era el caso de su esposo, el guionista Arnold Manoff, la llevaron a ser incluida en la lista negra de Hollywood.

Durante más de 12 años, su nombre desapareció de las grandes producciones y las ofertas para proyectos nuevos fueron nulas. Fue un golpe duro para una carrera que apenas había comenzado.
A pesar de la adversidad, Lee Grant nunca abandonó su pasión por actuar, tras su salida de la lista negra, volvió a la pantalla con actuaciones memorables en películas y series como Valley of the Dolls, Columbo, Shampoo y Mulholland Drive.

Su resiliencia fue recompensada con un Oscar a la Mejor Actriz de Reparto por Shampoo en el año 1975, y sus logros se extendieron también al campo de la dirección, donde realizó documentales con reconocimiento internacional.
Actualmente, a sus 100 años de edad, Lee Grant sigue siendo recordada no solo por la belleza que la caracterizó en los años 50, sino por una carrera marcada por la perseverancia frente a las injusticias de la industria del cine.

Lee Grant tuvo dos hijas, Dinah Manoff de su primer matrimonio con Arnold Manoff y Belinda Feury a quien adoptó con su segundo esposo Joe Feury con quien sigue casada al día de hoy, ambos tienen una diferencia de edad de 13 años, al día de hoy el tiene 87.

Su historia es un testimonio de cómo el talento y la determinación pueden superar obstáculos aparentemente insuperables, y un recordatorio de que las apariencias siempre cuentan solo una parte de una historia mucho más profunda.