Salud

Cáncer de piel: señales tempranas que no debes ignorar.

Share
Share

El cáncer de piel puede comenzar con cambios pequeños que muchas personas confunden con un lunar normal, una mancha de sol, una costra o una herida sin importancia.

Aunque no todas las manchas son peligrosas, una lesión nueva, una llaga que no cicatriza o un lunar que cambia de tamaño, forma o color pueden ser señales de alerta.

El cáncer de piel ocurre cuando algunas células de la piel crecen de manera anormal. Puede aparecer en zonas expuestas al sol, como la cara, el cuello, las orejas, los brazos y las manos, pero también en áreas menos visibles como plantas de los pies, uñas, cuero cabelludo o genitales.

Los tipos más comunes son el carcinoma basocelular, el carcinoma de células escamosas y el melanoma. El melanoma suele ser el más peligroso porque puede extenderse si no se detecta a tiempo.

Señales tempranas del cáncer de piel

Presta atención si notas:

– Una herida que no cicatriza después de varias semanas.
– Un lunar que cambia de tamaño, forma o color.
– Una mancha que sangra, pica, duele o forma costra.
– Un bulto brillante, perlado, rosado, marrón o negro.
– Una placa roja, áspera o escamosa.
– Una línea oscura debajo de una uña.
– Una lesión que se ve diferente a todas las demás.

Melanoma: la regla ABCDE

Una forma sencilla de reconocer señales sospechosas es la regla ABCDE.

A de asimetría: una mitad del lunar no se parece a la otra.
B de bordes: los bordes son irregulares, borrosos o mal definidos.
C de color: tiene varios tonos o el color no es uniforme.
D de diámetro: mide más de 6 milímetros, aunque puede ser más pequeño.
E de evolución: cambia con el tiempo en tamaño, forma, color o textura.

No siempre parece un lunar

El cáncer de piel no siempre aparece como un lunar oscuro. También puede parecer una herida que no sana, una cicatriz, una mancha rosada, una zona seca o un granito que no desaparece. Por eso es importante observar cualquier lesión nueva, rara o persistente.

Consulta con un especialista si una lesión cambia rápido, sangra sin razón, duele, pica constantemente, tiene varios colores, bordes irregulares o no cicatriza. Si algo en tu piel se ve diferente o te preocupa, lo mejor es revisarlo a tiempo.

Para reducir el riesgo, usa protector solar, evita el sol intenso, utiliza sombrero y ropa protectora, no uses camas de bronceado y revisa tu piel con frecuencia. También puedes tomar fotos de tus lunares o manchas para comparar cambios con el tiempo.

El cáncer de piel puede comenzar como una señal pequeña, pero detectarlo temprano puede hacer una gran diferencia. No se trata de vivir con miedo, sino de conocer tu piel. Si una lesión cambia, sangra, pica, duele o no sana, consulta con un dermatólogo.

Share