Para toda una generación, Anna Chlumsky siempre será Vada Sultenfuss, la niña que protagonizó Mi primer beso (My Girl) junto a Macaulay Culkin en 1991.
Tenía apenas 10 años de edad cuando consiguió el papel que la convirtió en uno de los rostros infantiles más reconocidos de principios de los 90. Hoy tiene 45 años de edad y su vida terminó siendo muy diferente a lo que muchos podrían imaginar.

Una película de 17 millones que multiplicó su inversión
Mi primer beso no solo quedó en la memoria de millones de espectadores: también fue un éxito comercial.
La película tuvo un presupuesto aproximado de 17 millones de dólares y recaudó cerca de 59,5 millones de dólares, según Box Office Mojo. Solo durante su primer fin de semana en Estados Unidos consiguió más de 12 millones.

El éxito llevó a una secuela, My Girl 2, estrenada en 1994, nuevamente con Anna como Vada.

¿Por qué desapareció?
Después de varias películas durante su adolescencia, Anna tomó una decisión inesperada: dejó la actuación.
Estudió Relaciones Internacionales en la Universidad de Chicago y posteriormente trabajó en el sector editorial en Nueva York. Durante varios años parecía que su etapa como estrella de Hollywood había terminado definitivamente.

Pero posteriormente decidió estudiar actuación de manera profesional y comenzó a presentarse nuevamente a audiciones.
¿Terminó viviendo en la pobreza?
A veces ocurre con antiguas estrellas infantiles: desaparecen de las pantallas y comienzan los rumores sobre problemas económicos. En el caso de Anna Chlumsky no existe evidencia fiable de que viva o haya terminado viviendo en la pobreza.

Tampoco existen datos públicos suficientemente sólidos para asegurar cuánto dinero posee actualmente, por lo que las cifras de “fortuna” que circulan en algunas páginas de celebridades deben tomarse con cautela.
Lo que sí está documentado es que Chlumsky logró regresar a una carrera profesional estable. Su mayor éxito como adulta llegó con Amy Brookheimer en la serie Veep, papel por el que recibió seis nominaciones a los premios Emmy entre 2013 y 2019.
Es decir, su historia no fue la de una antigua estrella infantil que perdió todo después de la fama, sino la de una actriz que se retiró durante años y posteriormente consiguió reconstruir su carrera.
Así luce y vive hoy
Naturalmente, Anna luce muy diferente a la niña que millones recuerdan en Mi primer beso. Han pasado 35 años desde el estreno de aquella película.

Sin embargo, tampoco está retirada. En 2025 formó parte del reparto de la serie de Apple TV+ Smoke, junto a Taron Egerton, Jurnee Smollett, Greg Kinnear y John Leguizamo. Incluso apareció públicamente durante su estreno en el Festival de Tribeca.
Se casó y formó una familia lejos del escándalo
Mientras reconstruía su carrera, Anna también formó una familia.

Está casada con Shaun So, a quien conoció cuando ambos estudiaban en la Universidad de Chicago. La pareja contrajo matrimonio en 2008, después de varios años de relación. So también sirvió en la Reserva del Ejército estadounidense y estuvo destinado en Afganistán.
Tienen dos hijas: Penelope Joan, nacida en 2013, y Clara Elizabeth, nacida en 2016.

Curiosamente, después de haber experimentado ella misma la fama desde muy pequeña, Chlumsky ha dicho que no quiere que sus hijas trabajen profesionalmente siendo niñas.
Prefiere que puedan probar actividades y decidir por ellas mismas cuando sean adultas si desean convertir alguna habilidad en una profesión.
Así, mientras millones de personas crecieron viendo su rostro en el cine, Anna ha procurado que la infancia de sus propias hijas transcurra de manera muy diferente.
También participó ese mismo año en la película Bride Hard. Así que, aunque para millones de personas seguirá siendo aquella pequeña Vada de 1991, Anna Chlumsky consiguió algo poco común entre las estrellas infantiles.

Alejarse de Hollywood, llevar una vida fuera de las cámaras y regresar años después con una carrera adulta reconocida. A sus 45 años, aquella niña de Mi primer beso no vive de recordar su pasado: continúa trabajando como actriz más de tres décadas después de la película que la hizo famosa.