Salud

Así es la familia de Trent y Amber Johnston: 5 hijos y una historia genética que sorprendió a millones.

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Trent y Amber Johnston se hicieron conocidos mundialmente gracias al programa 7 Little Johnstons, donde muestran la vida cotidiana de una familia en la que todos sus integrantes tienen alguna forma de enanismo.

Más allá del componente televisivo, su historia también permite explicar desde un punto de vista médico cómo funciona la acondroplasia, cuál es su patrón de herencia y por qué esta condición puede afectar mucho más que la estatura.

La acondroplasia es la forma más común de displasia esquelética asociada a talla baja desproporcionada. Está causada por una variante en el gen FGFR3, que interviene en la regulación del crecimiento de los huesos.

Cuando este gen presenta determinadas alteraciones, el crecimiento de los huesos largos se reduce, produciendo extremidades más cortas en relación con el tronco, además de características craneofaciales y ortopédicas particulares.

Una condición genética que puede heredarse

Trent y Amber tienen acondroplasia y son padres biológicos de Jonah y Elizabeth Johnston, quienes también nacieron con la condición.

Sus otros tres hijos, Anna, Alex y Emma, fueron adoptados de diferentes países y también presentan formas de enanismo.

Desde el punto de vista genético, la acondroplasia se transmite mediante un patrón autosómico dominante. Esto significa que una sola copia alterada del gen FGFR3 es suficiente para que una persona presente la condición.

Sin embargo, alrededor del 80 % de los niños con acondroplasia nacen de padres de estatura promedio debido a variantes genéticas nuevas que aparecen espontáneamente.

Cuando uno de los padres tiene acondroplasia y el otro no, cada embarazo suele tener aproximadamente un 50 % de probabilidad de heredarla.

Cuando ambos padres tienen acondroplasia, el panorama genético es más complejo: teóricamente existe apenas un 25 % de probabilidad de que el bebé no herede la variante, un 50 % de que herede una sola copia y tenga acondroplasia, y un 25 % de que herede dos copias alteradas.

Esta última situación, conocida como acondroplasia homocigota, puede producir una afectación esquelética mucho más grave.

La acondroplasia no afecta únicamente la estatura

Uno de los errores más frecuentes es considerar la acondroplasia únicamente como una condición relacionada con la altura. En realidad, se trata de una alteración del desarrollo óseo que puede afectar diferentes sistemas del organismo a lo largo de la vida.

Entre las complicaciones descritas se encuentran el estrechamiento del canal espinal, compresión en la unión entre el cráneo y la columna, apnea del sueño, alteraciones auditivas, curvaturas de las piernas, problemas articulares y dolor de espalda.

En niños pequeños, una de las complicaciones que requiere especial vigilancia es la estenosis del foramen magno, un estrechamiento de la abertura situada en la base del cráneo por donde pasa la médula espinal. Si la compresión es significativa puede generar alteraciones neurológicas o respiratorias y, en determinados casos, requerir intervención quirúrgica.

También son relativamente frecuentes los trastornos respiratorios durante el sueño, las infecciones de oído recurrentes y ciertos problemas ortopédicos. Por esta razón, las guías médicas recomiendan seguimiento multidisciplinario desde edades tempranas.

Los hijos Johnston y las complicaciones médicas

A lo largo del programa, la familia Johnston ha mostrado algunos de los problemas médicos asociados a las displasias esqueléticas.

Jonah Johnston, uno de los dos hijos biológicos de Trent y Amber, presentó complicaciones importantes después de su nacimiento.

Alex Johnston también atravesó problemas respiratorios que requirieron tratamiento neuroquirúrgico durante su infancia. Es importante aclarar que no todas las personas con acondroplasia desarrollan las mismas complicaciones ni con la misma gravedad.

Elizabeth Johnston y el embarazo

El caso de Elizabeth Johnston generó especial interés cuando quedó embarazada. Las mujeres con acondroplasia pueden tener embarazos saludables, pero generalmente son considerados de mayor riesgo debido a las características de la pelvis, la columna y las vías respiratorias.

Elizabeth dio a luz en 2023 a su hija Leighton Drew Bolden. Durante el embarazo, su familia expresó públicamente preocupación por los posibles riesgos asociados a su acondroplasia.

En mujeres con acondroplasia, el parto suele requerir una evaluación obstétrica especializada y con frecuencia se realiza mediante cesárea, debido principalmente a las dimensiones de la pelvis materna.

El manejo anestésico también requiere planificación cuidadosa porque las alteraciones anatómicas de la columna y las vías respiratorias pueden hacer que algunos procedimientos sean técnicamente más complejos.

Más allá de la televisión

La popularidad de 7 Little Johnstons ha permitido que millones de personas conozcan algunos de los desafíos cotidianos asociados a la acondroplasia.

Pero desde el punto de vista médico, la historia de Trent y Amber también ayuda a comprender algo fundamental: la acondroplasia es una condición genética compleja que puede afectar diferentes partes del organismo y cuyo impacto varía considerablemente entre una persona y otra.

Con seguimiento adecuado, prevención de complicaciones y atención especializada, muchas personas con acondroplasia pueden estudiar, trabajar, formar familias y llevar una vida plenamente independiente.

La historia de los Johnston, por tanto, no solamente muestra cómo vive una familia con talla baja, sino que también permite observar en la práctica cómo una misma alteración genética puede expresarse de maneras diferentes entre padres, hijos y generaciones.

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