Han pasado ya más de tres décadas desde la partida de Selena Quintanilla, pero su historia continúa generando interés entre quienes siguieron su carrera desde los años noventa y entre nuevas generaciones que han descubierto su música años después.
Esta vez, quien volvió a colocar algunos de aquellos recuerdos en conversación fue Chris Pérez, guitarrista y esposo de Selena.
Con el paso de los años, Pérez ha hablado con mayor facilidad sobre la relación que mantuvieron, los planes que tenían y también sobre los días que rodearon uno de los episodios más dolorosos de su vida.

Sus declaraciones han permitido conocer una parte mucho más privada de Selena: la mujer que existía detrás de los escenarios, los vestidos brillantes y las presentaciones multitudinarias.
Pero entre esos recuerdos existe uno relacionado con Yolanda Saldívar que adquiere un significado completamente diferente cuando se observa lo que ocurrió después.
Chris Pérez conoció a una Selena muy diferente a la estrella
Chris se incorporó como guitarrista a Selena y Los Dinos a finales de los años ochenta. La convivencia durante conciertos, ensayos y viajes terminó acercándolos hasta que comenzaron una relación sentimental.

El romance inicialmente se mantuvo en secreto debido a la oposición de Abraham Quintanilla, padre de Selena y responsable de la carrera del grupo. Finalmente, Selena y Chris se casaron el 2 de abril de 1992.
Pérez ha explicado durante años que detrás de la celebridad existía una joven con planes bastante cotidianos. Querían construir una vida juntos mientras la carrera de Selena atravesaba el período de mayor crecimiento de su trayectoria.
Para 1995, la cantante ya había logrado importantes éxitos dentro de la música tejana y se encontraba trabajando en un proyecto en inglés que buscaba ampliar todavía más su presencia en el mercado estadounidense.

Todo cambió en cuestión de semanas.
Las sospechas alrededor de Yolanda comenzaron antes, Yolanda Saldívar había llegado al entorno de Selena después de involucrarse en su club de admiradores. Posteriormente también participó en la administración de las boutiques de la cantante.
Sin embargo, comenzaron a aparecer inconsistencias relacionadas con documentos y dinero. Chris Pérez declaró posteriormente que tanto él como Selena habían dejado de confiar en ella antes del crimen. Durante el juicio contra Saldívar, Pérez testificó precisamente sobre esa pérdida de confianza.

Selena, no obstante, todavía necesitaba recuperar documentación financiera relacionada con sus negocios, una circunstancia que mantuvo el contacto entre ambas durante aquellos últimos días.
Y fue en medio de esa situación cuando ocurrió algo que años después adquiriría una dimensión inquietante.
Selena sabía que Yolanda tenía un arma
Según relatos atribuidos a Chris Pérez y recogidos posteriormente al reconstruirse los acontecimientos, Yolanda llegó a mostrarle a Selena un arma que había adquirido.

Selena le habría pedido que se deshiciera de ella. Al día siguiente, Saldívar devolvió el arma a la tienda, aunque posteriormente volvió a comprarla el 27 de marzo de 1995.
El dato resulta especialmente impactante porque demuestra que la existencia del arma no apareció únicamente la mañana del crimen.
Nada permite concluir que Selena o Chris supieran lo que terminaría ocurriendo. Pérez contó posteriormente que, durante aquellos días, su preocupación estaba más centrada en la situación extraña que rodeaba a Yolanda y en evitar que Selena estuviera sola con ella.

La noche del 30 de marzo, cuando Yolanda insistió en que Selena regresara al motel, Chris le dijo que era demasiado tarde y que no quería que saliera sola. Sin que él lo supiera, Selena volvió a acordar un encuentro con Saldívar para la mañana siguiente.
La última conversación que Chris tuvo con Selena
La mañana del 31 de marzo, Chris esperaba que Selena acudiera a una sesión en Q-Productions.
Cuando finalmente logró comunicarse con ella, Selena le explicó que estaba resolviendo un último asunto y que después iría al estudio.

Esa terminó siendo la última conversación telefónica que tuvo con su esposa. Horas después, Selena partió tras recibir un disparo en un motel de Corpus Christi. Yolanda Saldívar fue posteriormente declarada culpable de asesinato y condenada a cadena perpetua.
Una confesión que adquirió otro significado con los años
Durante años también circuló otra versión que puso bajo la lupa el matrimonio de Selena con Chris Pérez.

Yolanda Saldívar aseguró que la cantante habría mantenido una relación sentimental con el cirujano Ricardo Martínez mientras seguía casada.
Según su relato, Martínez incluso le habría realizado una liposucción y existían materiales privados que supuestamente fueron utilizados para presionarla.

Sin embargo, Abraham Quintanilla rechazó públicamente la versión y sostuvo que Martínez estaba vinculado con Selena por asuntos comerciales.

El propio cirujano negó inicialmente las declaraciones de Yolanda, aunque años después afirmó que sí había existido una relación con la cantante, algo que la familia Quintanilla ha continuado negando.
Chris volvió a hablar de Yolanda décadas después
Cuando Saldívar fue considerada para libertad condicional en 2025, Pérez volvió a referirse públicamente al caso.
En ese momento sostuvo que consideraba que la condena había hecho justicia. Posteriormente, cuando la solicitud de libertad condicional fue rechazada, Chris apareció junto a la familia Quintanilla en una declaración celebrando la decisión.

Para Pérez, el paso de tres décadas no ha convertido lo ocurrido en un episodio distante.
Su vida continuó, hizo música y reconstruyó diferentes aspectos de su historia personal, pero Selena permanece inevitablemente ligada tanto a sus mejores recuerdos como al momento que transformó su vida.
Y quizá por eso uno de los detalles que más impresiona después de tantos años no es únicamente lo que ocurrió aquella mañana, sino todo lo que había sucedido durante los días anteriores sin que nadie pudiera imaginar cómo terminaría la historia.