Curiosidades

El caso Asunta: la niña adoptada en China cuya historia familiar inspiró una impactante miniserie de Netflix.

Share
Share

Parecían tener una vida perfecta, Rosario Porto y Alfonso Basterra eran dos profesionales establecidos en Santiago de Compostela, España, que habían formado una familia después de adoptar a una pequeña niña de origen chino.

Desde fuera, su hija Asunta parecía crecer rodeada de comodidades, educación y oportunidades, pero detrás de aquella imagen familiar se escondía una historia que terminaría convirtiéndose en uno de los casos criminales más conocidos de España.

Lo que comenzó como la misteriosa desaparición de una niña de 12 años desencadenó una investigación que sorprendió incluso a los propios investigadores.

La historia fue tan impactante que Netflix decidió llevarla a la pantalla en 2024 con la miniserie El caso Asunta. Pero ¿qué ocurrió realmente con aquella niña y qué descubrió la justicia sobre sus padres?

¿Quién era Asunta Basterra y cómo llegó a España?

Asunta Basterra Porto nació en China en el año 2000. Su nombre original era Yong Fang y, cuando todavía era muy pequeña, fue adoptada por Rosario Porto y Alfonso Basterra, un matrimonio español que deseaba formar una familia.

Rosario era abogada y procedía de una familia acomodada de Santiago de Compostela, mientras que Alfonso trabajaba como periodista. La pareja llevó a la niña a Galicia, donde comenzó una nueva etapa de su vida. Asunta creció en un ambiente que, aparentemente, le ofrecía estabilidad económica y acceso a una buena educación.

La desaparición que conmocionó a España

El 21 de septiembre de 2013, Rosario Porto y Alfonso Basterra acudieron a las autoridades para denunciar la desaparición de su hija.

Asunta tenía apenas 12 años, en un primer momento, la investigación se centró en localizar a la menor y reconstruir sus últimas horas. La noticia despertó preocupación entre vecinos, conocidos y familiares, pero pocas horas después se produjo un hallazgo que cambió completamente el rumbo del caso.

El cuerpo de Asunta fue localizado en una pista forestal del municipio de Teo, cerca de Santiago de Compostela. A partir de ese momento, los investigadores dejaron de trabajar únicamente sobre una posible desaparición y comenzaron a examinar las circunstancias de su partida.

Uno de los aspectos más importantes del caso fue el análisis de las últimas horas de Asunta y de las sustancias detectadas en su organismo.

Los investigadores también revisaron imágenes de cámaras de seguridad, desplazamientos, declaraciones y distintos elementos encontrados durante las pesquisas.

Sin embargo, una de las revelaciones más importantes estuvo relacionada con un medicamento que la niña había recibido antes de morir.

Durante el juicio, se consideró probado que sus padres le habían suministrado repetidamente lorazepam, un medicamento perteneciente al grupo de las benzodiacepinas principalmente relacionadas con determinados trastornos de ansiedad y problemas de sueño, también puede provocar somnolencia y disminuir la capacidad de reacción, especialmente cuando se utiliza de manera inadecuada.

De acuerdo con los hechos declarados probados, el 21 de septiembre de 2013 sus padres le suministraron una cantidad tóxica de lorazepam antes de causarle la partida mediante asfixia.

La conclusión judicial fue especialmente dolorosa: la menor se encontraba bajo los efectos de la medicación y no pudo defenderse de manera efectiva.

¿Qué ocurrió con Rosario Porto y Alfonso Basterra?

A medida que avanzaba la investigación, la atención pública se concentró en los padres adoptivos de Asunta.

Durante el proceso judicial se examinaron los movimientos de ambos, las declaraciones ofrecidas a las autoridades y las pruebas relacionadas con la partida de la niña.

El juicio se celebró en 2015 y despertó un enorme interés mediático. Finalmente, un jurado popular consideró culpables a Rosario Porto y Alfonso Basterra de la partida de su hija.

Ambos fueron condenados a 18 años de prisión.

La sentencia estableció su responsabilidad penal, aunque algunas preguntas sobre los motivos del crimen continuaron generando debate público.

La diferencia entre los hechos demostrados y las interpretaciones posteriores resulta fundamental para comprender este caso: una condena judicial puede establecer responsabilidades sin aclarar necesariamente todas las motivaciones personales de los implicados.

¿Qué ocurrió con los padres de Asunta después de la condena?

Tras el juicio, Rosario Porto y Alfonso Basterra comenzaron a cumplir sus respectivas penas de prisión. En noviembre de 2020, Rosario Porto fue encontrada sin vida en la prisión de Brieva, en Ávila. Su partida fue consecuencia de una autoeliminación.

Alfonso Basterra continuó cumpliendo su condena por la partida de su hija.

La miniserie de Netflix que reconstruyó la historia de Asunta

El 26 de abril de 2024, Netflix estrenó El caso Asunta, una miniserie española de seis episodios inspirada en los acontecimientos reales ocurridos en Galicia.

La producción fue desarrollada por Bambú Producciones y presenta una dramatización de la desaparición de Asunta, la investigación policial y el proceso judicial contra sus padres.

A lo largo de sus seis episodios, la miniserie reconstruye las tensiones familiares, las contradicciones de los testimonios y el desarrollo de la investigación.

Uno de sus elementos principales es la manera en que muestra el contraste entre la imagen pública de una familia aparentemente estable y los acontecimientos que terminaron llevando a sus integrantes ante la justicia.

Es importante señalar que la serie es una dramatización basada en hechos reales, no un documental judicial. Algunas conversaciones y escenas fueron recreadas con fines narrativos y no deben interpretarse automáticamente como acontecimientos probados.

Lo que el caso Asunta enseña sobre la protección infantil

Más allá de la notoriedad mediática, el caso invita a reflexionar sobre una cuestión fundamental: la seguridad de los niños no depende únicamente de las condiciones económicas o la imagen social de una familia.

Las situaciones de maltrato o violencia pueden presentarse en hogares de características muy diferentes y no siempre son evidentes para quienes están fuera del entorno familiar.

Los profesionales de la educación, la salud y la protección infantil destacan la importancia de prestar atención a señales persistentes y preocupantes, como cambios bruscos de comportamiento, somnolencia inexplicable, lesiones recurrentes o manifestaciones de miedo.

Estas señales no demuestran por sí solas que exista maltrato, pero pueden justificar una valoración profesional y medidas de protección adecuadas.

También es fundamental que los menores dispongan de adultos de confianza a quienes comunicar situaciones que les produzcan inseguridad.

El caso Asunta recuerda la importancia de escuchar a los niños, investigar las señales de riesgo y garantizar que su bienestar sea siempre una prioridad.

Share