La diabetes mellitus es una de las enfermedades crónicas con mayor impacto en la salud mundial.
Según organismos internacionales, cientos de millones de personas viven con esta condición, una gran parte ni siquiera sabe que la padece porque sus primeras manifestaciones suelen ser silenciosas.
La mayoría de las personas relaciona la diabetes únicamente con el aumento de la glucosa en la sangre, los especialistas explican que sus efectos van mucho más allá.
Cuando la enfermedad se padece sin un adecuado control, puede afectar progresivamente la circulación, el sistema nervioso, el metabolismo e incluso el equilibrio hormonal.
En los hombres, estos cambios suelen desarrollarse lentamente, por lo que muchas veces se atribuyen al estrés, la edad o al cansancio cotidiano.
Sin embargo, endocrinólogos y urólogos señalan que identificar estas señales de forma temprana puede marcar una gran diferencia en la prevención de complicaciones.
¿Qué sucede en el organismo cuando la glucosa permanece elevada?
La glucosa constituye la principal fuente de energía para las células del cuerpo. Para que pueda ingresar a ellas es necesaria la acción de la insulina, una hormona producida por el páncreas.
Cuando existe diabetes tipo 2 o una importante resistencia a la insulina, este mecanismo comienza a perder eficacia. Como consecuencia, la glucosa permanece circulando en la sangre durante más tiempo del recomendado.
Con el paso de los años, este exceso favorece procesos inflamatorios y de estrés oxidativo que deterioran lentamente los pequeños vasos sanguíneos y las fibras nerviosas.
Es importante saber que este daño no ocurre de un día para otro, se desarrolla durante años y muchas veces comienza antes de que aparezcan síntomas evidentes.
El cambio que muchos hombres no relacionan con la diabetes
Uno de los cambios menos conocidos es el deterioro progresivo de la circulación. Los vasos sanguíneos poseen una capa interna denominada endotelio que es la responsable de regular el flujo de sangre hacia todos los tejidos del organismo.
Cuando los niveles de glucosa permanecen elevados durante largos periodos, el endotelio puede comenzar a perder parte de su capacidad para funcionar de una manera correcta.
Como resultado, diferentes órganos reciben menos oxígeno y nutrientes, afectando poco a poco su funcionamiento normal, la circulación es uno de los principales objetivos de la diabetes y la salud vascular es fundamental para el correcto funcionamiento del organismo.
Las arterias transportan sangre rica en oxígeno hacia músculos, órganos, piel y cerebro, cuando la diabetes produce alteraciones en estos vasos sanguíneos, el organismo comienza a trabajar con menor eficiencia.
Los especialistas explican que mantener una buena circulación es una de las principales razones por las cuales resulta tan importante controlar la glucosa desde las primeras etapas de la diabetes.
Además, este daño vascular también incrementa el riesgo de hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular y enfermedad renal crónica.
También pueden aparecer cambios relacionados con las hormonas
Diversas investigaciones han encontrado que algunos hombres con diabetes tipo 2 presentan niveles reducidos de testosterona.
Esta hormona participa en múltiples funciones del organismo masculino como la conservación de la masa muscular, producción de energía, distribución de la grasa corporal, fortaleza ósea, estado de ánimo, rendimiento físico y la recuperación después del ejercicio.
Esto no ocurre en todos los pacientes y que suele estar relacionado con otros factores como obesidad, resistencia a la insulina y sedentarismo.
Cambios que algunos hombres pueden comenzar a notar
Es cierto que cada organismo responde de manera diferente, sin embargo, los especialistas explican que algunos hombres pueden experimentar con el paso del tiempo:
– Mayor cansancio durante el día.
– Disminución del rendimiento físico.
– Recuperación más lenta después del ejercicio.
– Menor fuerza muscular.
– Incremento de la grasa abdominal.
– Cambios en la circulación.
– Disminución de la sensibilidad en algunas zonas del cuerpo.
– Mayor dificultad para realizar esfuerzos prolongados.
Estos cambios no significan necesariamente que exista una complicación avanzada, pero sí justifican una evaluación médica.
¿Por qué la diabetes afecta la función en la intimidad?
Para que ocurra una actividad íntima normal es necesario que exista una buena comunicación entre el cerebro, los nervios, los vasos sanguíneos y las hormonas.
Cuando la glucosa permanece elevada durante años, puede producir daños en estas estructuras y como consecuencia disminuye el flujo sanguíneo hacia el órgano reproductor masculino, ayudado por el descenso de la progesterona.
Todo esto puede hacer que la respuesta intima sea menos firme o más difícil de mantener.
La resistencia a la insulina comienza mucho antes de la diabetes
Uno de los aspectos menos conocidos es que muchas personas desarrollan resistencia a la insulina años antes de recibir el diagnóstico de diabetes tipo 2.
Durante esta etapa, el organismo necesita producir cantidades cada vez mayores de insulina para mantener estable la glucosa. Este esfuerzo constante favorece procesos inflamatorios, aumento de grasa abdominal y alteraciones metabólicas que incrementan el riesgo cardiovascular.
Detectar esta etapa temprana permite implementar cambios en el estilo de vida que pueden retrasar la aparición de la enfermedad.
El sistema nervioso también puede verse afectado
Otra complicación frecuente es la neuropatía diabética. Se produce cuando la glucosa elevada lesiona lentamente las fibras nerviosas.
Al principio puede pasar completamente desapercibida, con el tiempo algunas personas comienzan a notar síntomas como hormigueo, disminución de la sensibilidad, entumecimiento, sensación de ardor y molestias en pies y piernas.
¿Cuándo conviene consultar con un especialista?
Los médicos recomiendan realizar una evaluación si aparecen síntomas como sed excesiva, necesidad frecuente de orinar, fatiga persistente, pérdida de peso sin explicación, hormigueo en manos o pies, heridas que tardan en cicatrizar, infecciones repetitivas.
La diabetes es mucho más que un problema relacionado con el azúcar en la sangre. En muchos hombres puede producir cambios progresivos en la circulación, el metabolismo, el sistema nervioso y el equilibrio hormonal mucho antes de que aparezcan complicaciones evidentes.