Muchas personas desconocen que algunas mujeres pueden presentar la salida de cierta cantidad de líquido blanquecino durante determinadas fases de el encuentro íntimo.
Se han realizado estudios médicos y, aunque aún existen aspectos en investigación, hoy se conoce bastante sobre su origen y composición.
Lejos de tratarse de una enfermedad o de algún contagio, en la mayoría de los casos corresponde a una respuesta fisiológica completamente normal.
¿Qué es el líquido blanco que algunas mujeres expulsan?
El líquido blanco o ligeramente lechoso que algunas mujeres pueden expulsar durante la respuesta íntima recibe el nombre de climax femenino.
Se trata de una secreción natural producida por unas pequeñas estructuras conocidas como glándulas parauretrales o glándulas de Skene, localizadas alrededor de la uretra. Su aparición no indica ninguna enfermedad y tampoco ocurre en todas las mujeres.
¿De dónde proviene?
Las investigaciones han demostrado que esta secreción se origina principalmente en las glándulas parauretrales. Estas glándulas producen un líquido que puede liberarse como consecuencia de las contracciones musculares propias de la respuesta femenina.
¿Por qué el líquido puede verse blanco?
El color blanquecino se debe a la composición natural de esta secreción. Generalmente contiene agua, proteínas, enzimas, antígeno prostático específico (PSA), fosfatasa ácida prostática, electrolitos presentes de forma natural.
La combinación de estos componentes puede hacer que el líquido tenga una apariencia blanca, lechosa o ligeramente translúcida.
¿Es igual en todas las mujeres?
La respuesta es no, cada organismo responde de manera diferente. Algunas mujeres pueden presentar una cantidad muy pequeña de secreción, mientras que otras pueden expulsar un volumen mucho mayor.
Es importante saber que la lubricación natural y la eyaculación femenina corresponden a procesos fisiológicos bastante diferentes.
La lubricación tiene como finalidad facilitar la protección de los tejidos durante la actividad, mientras que la secreción producida por las glándulas parauretrales tiene un origen anatómico distinto y una composición diferente.
En determinadas circunstancias pueden mezclarse varias secreciones fisiológicas, por lo que resulta difícil diferenciarlas únicamente por su aspecto.
Es importante saber que la presencia de esta secreción, por sí sola, no suele representar un problema de salud. Sin embargo, es aconsejable buscar valoración médica cuando aparece acompañada de dolor intenso, ardor persistente, mal olor.
El líquido blanco que algunas mujeres pueden expulsar durante la respuesta sexual corresponde, en la mayoría de los casos, a una secreción producida por las glándulas parauretrales.